martes 31 de marzo de 2009
CXCV Sueños Eróticos
Sueños eróticos?
Y una mierda...
Estamos en mi cama. Una vecina y yo, a la cual apenas conozco, al igual que su marido...
Tiene que bajar a su casa, ideamos una coartada para que no nos descubran... Lleva toda la noche fuera de su casa.
Bajamos en el ascensor...
Y a quién nos encontramos cuando se abre la puerta...?
Efectivamente... Al marido.
Lo malo, es que yo voy completamente desnudo, no me jodas... Intento darle una explicación, pero que no, que no hay manera.
El marido despechado, huye corriendo...
Cuando vuelvo a mi casa, están mis vecinos registrando mis cosas... Esa es la mala noticia, la buena es que tengo un pedazo de ático que te mueres... Grande, pero grande de cojones.
Les pregunto...
- Se puede saber qué coño hacéis aquí?
- Como tú vas acostándote con las mujeres de tus amigos, nosotros nos llevamos tus cosas...
- Pero si no es mi amigo.
- Da igual, no puedes acostarte con las mujeres de tus vecinos...
Ahora voy en el coche, solo y... Vestido.
De repente aparece la vecina a mi lado. Quiere que vayamos a su casa...
- Tú estás loca. No ves la que se ha liado?
- Da igual. Yo quiero estar contigo.
- Que no, que no puede ser...
- O subes, o le digo a mi marido que me estás molestando...
- Me has convencido.
Y subimos. Y está el marido. Y están todos los vecinos de la urbanización. Y yo me quiero morir en ese momento...
- Hombre, si está aquí el “robaesposas”
- No verás... He venido a pedirte perdón
Salta la vecina víbora...
- Me ha obligado a subir aquí, a nuestra casa...
Joder, yo quiero tener un sueño erótico normal, que empiece bien...
Y que termine mejor.
domingo 29 de marzo de 2009
CXCIV La Importancia de las Despedidas
Cualquier hombre que desee convertirse en un seductor, debe aprender como norma básica, que debe despedirse primero en una conversación telefónica.
Y lo digo yo, que siempre lo hago mal... Siempre dejo que se despidan ellas primero.
Yo que sé... Es que me parece de tan mala educación decir “adiós” antes...
Pero claro...
Qué se puede esperar de un tío, que a sus ojos se ha quedado desnuda una mujer y se ha preguntado “Esta querrá algo conmigo?”
Insisto, aunque yo no lo haga y quede claro que no tengo ni puta idea de como seducir a una mujer, hay que colgar antes que ellas...
Y por qué?
Pues para que se jodan y se enteren quien manda.
Cuantas veces no habremos escuchado los hombres...
- Bueno, te dejo que tengo cosas que hacer...
O...
- Bueno, te dejo que tengo que ir a comprar...
Pero coño, de eso nada guapa. Tú colgarás cuando yo te lo permita, que también estaba ocupado y he dejado mis asuntos para atender tu llamada... No te jode.
Y es que ellas creen que vivimos pendientes de sus llamadas, para contarnos sus días, monótonos y rutinarios porque siempre nos cuentan lo mismas tonterías.
Lo más jodido, es que te notan tenso...
- Oye, que si te molesto te llamo en otro momento...
“Pues claro que me estás molestando. Está pasando por el paso de cebra una tía impresionante y me estás distrayendo...”
Contestas...
- No mi vida, no que va... Yo estoy disponible para ti las 24 horas del día...
Eso es lo más jodido, pero lo que te pone de mala leche es...
- No seas mentiroso “x”. Tú sólo estás disponible para ti mismo
Hala con dos cojones, y uno encima se calla por respeto y por no mandarla a tomar por donde la espalda pierde su buen nombre...
Un día, hartito ya de que no te cojan el teléfono porque están muy ocupadas, haces tú lo mismo. Y la bronca es de campeonato...
- Por qué no me has cogido el teléfono?
- No podía simpática...
- Y eso por qué?
- Porque estaba follándome a otra y no era plan de interrumpirla.
- Cabrón, que te den...
Te cuelgan y encima tienes que pedir perdón...
Todo por no decir que están echando una buena película con tías buenas, sexo y violencia, no apeteciendo escuchar las aventuras y desventuras de sus amigas “La Vane(sa)”, “La Yenny(fer)” y “La Charo”.
Alguna vez, he tenido la osadía de decir “Tengo que dejarte”. Este hecho produce un interrogatorio en toda regla...
- Tienes tanta prisa por algo en especial?
- No te apetece hablar conmigo?
- Qué tienes que hacer tan urgente?
Del interrogatorio pasamos a la incertidumbre...
- Tengo que dejarte...
- Vaya, yo tenía que contarte algo muy importante...
Sus piras y cedes...
- Bueno, pues venga, dime...
Ellas que son malas de cojones, replican...
- No, no, ya te lo contaré otro día. Como estás tan ocupado...
Coño, tenían que inventar un teléfono que te sustituyera con tu misma voz...
No es tan difícil, con que dijera...
- Ajá...
- Sí.
- Sí, cariño.
- Sí mi vida.
- Sí mi amor.
- Lo que tú digas.
- Como quieras.
- A mí me parece bien.
O estás frases son muy diferentes de las que suelen decir los hombres?
Y también hay que despedirse antes para que se hagan sus pajas mentales, y que su cabecita piense en eso.
Como no saben hacer otra cosa que darle vueltas a todo...
jueves 26 de marzo de 2009
CXCIII Borrego
A tomar por culo...
Ya lo han conseguido, me he vuelto un borrego más... Como la mayoría de la población mundial, soy un trabajador sin iniciativa, sin creatividad, con un horario fijo... En total, un oficinista de mierda.
Y claro, hablo con mis amigos de lo buenas que están las tías, y las miro el culo y digo “Vaya tetas tiene esa” y esas cosas de macho.
Los fines de semana voy con mi novia a cenar y a tomar copas con la música muy alta... Total, para lo que tenemos que decirnos... Pues eso, mejor llenarse los oídos de decibelios alta y no nos escuchamos absolutamente nada. Eso sí, disimulamos y asentimos con la cabeza como si estuviéramos de acuerdo en todo.
Nos hemos planteado irnos a vivir juntos y ya está ella redecorando Mi casa...
Me he comprado un traje gris... Gris, gris, de los grises de toda la vida y unos zapatos, zapatos de los de toda la vida. Sin punta, en negro y con cordones. Los he comprado en un un “outlet” o “Factory” como se dice por aquí, para ahorrarme muchos euros y llevarlos de marca. Total, nadie tiene ni puta idea de moda, menos, claro está... Las listas de turno que no tienen donde caerse muertas.
Con mi familia genial. Ellos están de acuerdo en como soy. Un chico solícito y cariñoso, que no tiene vida propia y puedo escuchar las quejas de mis padres sin rechistar en absoluto.
No tengo metas en mi vida, excepto dejar que pasen los días y quedarme quieto en mi trabajo fijo. Claro, es que hay una crisis mundial y no me voy a arriesgar a nada, no vaya a ser que empeore mi situación económica. La felicidad no importa, lo importante es la estabilidad...
Me he comprado varios cubos de basura para reciclar. No es que me importe el ecosistema, es que está de moda preocuparse por la naturaleza y por el peligro de extinción del colibrí subsahariano.
También salimos a cenar con otras parejas y me lo paso pipa hablando de terceros que no están presentes... Sobre todo, me río cuando mi novia pone a parir a mis amigas por lo gordas, delgadas, feas y putas que son. Y escucho que Mango, Zara y Bershka son los mejores sitios para comprar.
Del tema del aborto, estoy de acuerdo con todo el mundo. Yo no tengo estudios así que, o viva la vida, o bien la mujer tiene potestad para decidir.
En política lo mismo... Son todos unos ladrones y sólo quieren medrar a costa de la pobre ciudadanía...
Pobres ciudadanos, pero de todo el mundo eh?
Hay que ver, se han comprado casas con jardín, BMW, Audis y Mercedes-Benz que en su puta vida van a poder pagar... Cabrones de mierda y tontos del culo... Los políticos digo, claro...
El Papa y la Iglesia... Pues mal también. Joder, mira que no querer evolucionar ni modernizarse. Ya digo, yo no tengo estudios, si los tuviera a lo mejor diría, que la Iglesia es una sociedad con sus creencias propias. El que quiera que las adopte y que las siga. El que no, pues que no lo haga... Ni la sociedad eclesiástica va a conseguir más fieles, ni los infieles necesitan la autoridad cristiana para proseguir con sus vidas.
Con mi jefe bien... Sigo los consejos de las personas allegadas. No le hago ni puto caso y él piensa que soy un imbécil... Todos contentos.
Como mola ser un borrego...
Se duerme mucho mejor...
martes 24 de marzo de 2009
CXCII Acusación Particular
En pie...
- Se le acusa, de dar a entender que todos los casados son unas nenas, unos calzonazos, que sólo piensan en follar con otras que no sean sus esposas y en no tener personalidad propia. Por otro lado, se le acusa de dar a entender, que todas las mujeres son unas marujas, limitadas en inteligencia y que sólo quieren un maridito para sentirse protegidas y salvaguardar la manutención de los retoños, si es que los hubiera o hubiese, sin mencionar que ese estado civil, según usted, provoca una inanición sexual permanente ... Cómo se declara el acusado?
- Culpable Señoría...
Veréis... Yo no dudo que haya matrimonios o parejas que sean felices en su convivencia. Simplemente doy el punto de vista de alguien que se dedica a escuchar a sus congéneres de sexo, para luego reproducir aquí, tanto sus comentarios, como las reflexiones que me provoca escuchar sus quejas.
Por supuesto, si fuera mujer y me encontrara en la misma situación que ahora, el punto de vista sería diferente... O sea, femenino.
Pero soy un hombre, y escribo lo que oigo y lo que pienso...
Si yo hubiera estado casado, y a lo mejor lo estuve alguna vez que otra, estaría más legitimado para decir lo que digo?
Si yo hubiera vivido en pareja, y a lo mejor lo hice en alguna o algunas otras ocasiones, podría decir lo mismo que digo ahora?
Buah...
En realidad, a veces me da por pensar o que mis lectoras casadas pecan algo de ingenuidad o que yo soy excesivamente malo o retorcido... Por contar lo que no se debe...
En alguna ocasión, años atrás, la verdad es que no me acuerdo bien... Yo también aspiraba a formar una familia feliz, con chalé y coche monovolumen para la prole... Claro que sí, y barbacoas los domingos en el jardín con los vecinos y comidas los sábados alternos en casa de los padres o suegros. Y que mi mujercita me dijera eso de “Yo sólo quiero envejecer a tu lado”, mientras sonaba esta canción de fondo...
Sí, sí, y ser neurocirujano de Washington y negarme a las proposiciones deshonestas del personal sanitario femenino, así como de la directora del hospital, y demás colegas del sexo contrario...
Claro, claro... Y levantarme todos los días, feliz y tener como desayuno un buen plato de cereales, zumo recién exprimido, tostadas con mermelada, huevos revueltos con bacon... Ah, y un Viña Tondonia para comer...
Pero mira tú por donde, que los caminos del Señor son inescrutables y mi vida ha transcurrido por otros derroteros.
... Y he mentido, estafado, robado, vilipendiado, insultado, puteado, sobornado, para poder sobrevivir... Espiritualmente hablando, claro.
... Y me han mentido, engañado, puteado, insultado y abofeteado. Y no espiritualmente precisamente...
Pero no pasa nada...
No todos valemos o servimos para dedicarnos a alguien en particular durante largas, larguísimas temporadas o para permitir que alguien nos cuide “for a long time” (Mucho tiempo)
Ya no, pero sí que tiempo atrás me preguntaba si a lo largo de mi vida encontraría la “pareja perfecta”.
Ni echo, ni echaré la culpa a las partes contrarias... Tampoco sirve de mucho.
Pero que sí, casados y casadas del mundo entero...
Que soy culpable...
Culpable del escepticismo.
Por cierto... Demasiado “pastelosa” la canción del principio.
Aquí va otra con un mensaje...
Más clarificador
jueves 19 de marzo de 2009
CXC Situaciones
Siempre he dicho que el exceso de sinceridad es un sinónimo de mala educación, por lo tanto, en ocasiones, para no quedar mal, aceptas ciertas propuestas a pesar de saber que no son buena idea...
Resulta que estamos un grupo de amigos, y uno me dice...
- Qué tienes que hacer hoy? Has quedado con alguien?
Y yo, que vengo de un viaje agotador, en el cual, como de costumbre he metido la pata con una chica bombón, inocente de mí, digo...
- No, que va...
Pensé que me iba a proponer que los tíos, nos fuéramos a cenar alguna cosa y ya está... Un simple rato agradable...
Pues no.
- Te vienes con nosotros...?
- Vale... Con quién?
- Pues nosotros... (Dos matrimonios y cinco niños en total?
- No joder... Como voy a ir con vosotros, porque...
- Qué pasa? No puedes venir con nuestra mujeres y nuestros niños?
Hala, a tomar por culo... Viva la buena educación...
- Pues... Bueno... Vale... Pues sí
- Ponte ropa cómoda que te conozco. A ver si vas a venir con traje y corbata que vamos a un sitio normal.
Coño, joder, caca, culo, pedo, pis...
Si es que a mí estas situaciones no me gustan. No me gustan los niños, no me gustan las mujeres que son auténticas “marujas”, no voy a poder decir tacos y no voy a poder ser yo mismo al 100%... Y eso me cuesta tanto...
Claro, yo agradezco el gesto, sé que lo hacen de corazón. Pero yo me los conozco... Están pendientes si miras a sus mujeres, te observan a ti más que a ellas, porque consideran que tienen a Kim Bassinger en casa... Y eso a mí me parece muy bien, lo que ocurre es que yo no lo pienso.
Obviamente, tengo muchas anécdotas para relatar, y estas mujeres se les nota que están aburridas... Las mismas historias de los maridos, las cacas de los niños, las otras mamás de los colegios, la limpieza de la casa... Yo no cuadro en esas reuniones, pero a la vez te escuchan muy atentamente...
Y empiezo a contar mis viajes y curiosidades...
Y ellas se ríen...
Y los maridos se ponen nerviosos...
Y yo empiezo a divertirme con una situación, para mí, surrealista... “Qué cojones hago yo aquí?
Y ellas que nunca beben alcohol, se piden una copita... “Por acompañaros a vosotros”
En ningún momento estoy diciendo que esté ligando con ellas, ni la más mínima intención de seducirlas... No, que no es eso...
Y una de ellas, cada vez que me habla, me pone la mano en el brazo... O en el muslo.
El marido se da cuenta...
Yo no me inmuto. No pasa nada, hay personas que son así y no tiene mayor relevancia...
Ellos pierden protagonismo ante sus “hembras”. Asisto divertido a la cuestión y empiezo a recordar que la mayoría de los tíos con los que trabajo me dicen...
- Eres muy listo “x”... Muy listo y muy cabrón... Un cabrón de cuidado.
Se refieren no a mi inteligencia ni a nada de eso, que va... A situaciones que provoco, para ver las reacciones en los demás...
Se ponen a discutir. Hombres contra mujeres, me mantengo al margen... No quiero opinar, me apasiona ver como terminará todo esto...
Ellos hablan de otra chica, divorciada, guapa y que hace con su vida lo que le da la gana... Se nota que o bien la admiran o bien que tienen muchas ganas de echarle un polvo...
Ains... Que tontos son algunos y que poco tacto tienen...
Claro, ellas la ponen de “puta” para arriba...
- Y tú que opinas “x”?
Puff... Vamos a cagarla, para no defraudar a nadie...
- Yo?
Cuatro miradas se clavan en mi persona...
- Pues que si alguna vez os divorciáis de estos botarates, deberíais hacer lo mismo que hace esa chica... Follaros todo lo que se mueve...
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domingo 15 de marzo de 2009
CLXXXIX Rubias vs Morenas
A los tíos, siempre nos han parecido más llamativas las rubias, aunque entre nosotros, sabemos que hay que “escarbar” para descubrir si son auténticas o no.
Las mujeres cuando están cerca de cumplir los 40, habiendo sido morenas toda la vida, deciden convertirse en rubias, que si unas mechas, que si un cambio de look, que si teñirse las canas... En fin, yo no lo entiendo muy bien porque a mí me parece un expediente x, esos motivos.
Con las rubias te llevas muchos desengaños. Las ves por la espalda con esa melena tan brillante, esos vaqueros ceñidos, llegas a su altura y horror... Joder que fea, eso no se le puede hacer a un hombre. Llevarte ilusiones y que luego se desvanezcan.
Dicen que las rubias son tontas...
Yo no estoy de acuerdo con esa afirmación. Lo que ocurre es que esos tintes vegetales, sobrepasan la barrera del cerebelo y se quedan así... O sea, bueno... Ya sabéis.
Particularmente, no tengo predilección alguna. Qué más me da, si las rubias piensan que me gustan las morenas y las morenas piensan que me gustan las rubias... El caso es joderme y tener ganas de discutir.
Según mi experiencia las rubias follan peor, pero quedan mejor en los restaurantes.
Las morenas follan mejor, pero no quedan bien en determinados sitios... Yo creo que no “pegan” con los elementos decorativos de los lugares a los que me gusta ir.
Normalmente, las morenas son más raciales, como un tornado. Sólo hay que dejar que se enreden ellas mismas y ya se les pasará el enfado. Muy impulsivas, pero con dos tonterías que las digas y una carantoña, asunto arreglado.
Con las rubias es diferente, son más apasionantes de entender. Tienen un doble fondo y algo más falsas, te pueden clavar el cuchillo por la espalda sin que apenas te des cuenta.
Las rubias deben tener algún complejo, las que se tiñen digo, que deben ser el 97,5 % de la población femenina. Sí, complejo por ese afán de diferenciación con el resto.
Todavía no han entendido que a los hombres, no se nos conquista por el color de pelo, sino por otras cosas...
La inteligencia no, que eso es una tontería tonta de las feministas. A algunos por el estómago (No es mi caso). A otros por el salvajismo sexual (Ese es mi caso, y el de los demás hombres también, lo que ocurre es que no se atreven a decirlo).
Y luego están las que se tiñen de color azul, naranja, morado, violeta y un largo etcétera cromático...
Esas a mi gusto, y sin ánimo de ofender, me parecen unas auténticas...
Horteras.
jueves 12 de marzo de 2009
CLXXXVIII Empresarias Casadas
- Morena, yo llevaría muy mal tener una jefa.
- Que va, para nada...
- Tengo problemas para acatar órdenes, si además me mandara una mujer pues...
- No. A ti te gusta seducir a las mujeres, no digo que quieras acostarte con todas, lo único que te importa es el hecho de triunfar. Te gustan los retos y si tuvieras una jefa la seducirías con el único objeto de quedar por encima de ella...
Sin palabras me dejaron... Tal vez tenían razón y yo nunca me había parado a pensarlo...
Por cuestiones de trabajo, tengo que reunirme a menudo con mujeres empresarias, tanto como con hombres.
En realidad es cierto que me gusta tratar con las mujeres, porque son más duras, más difíciles, no colaboran... Por eso me mola más, los hombres son más fáciles... Pim, Pam, Pum y ya está.
Con ellas hay que planificar, pero sin tiempo. La improvisación, unos segundos tienes para conseguir la meta. Una palabra mal dicha, un mal gesto y a tomar por culo...
Las empresarias, normalmente jóvenes que se creen guapas y casadas, son uno de los gremios con los que más me gusta tratar.
Me suelo fijar si llevan anillo... dependiendo de de la mano en la que lo lleven, de la comunidad autónoma donde me encuentre, de si hay marca reciente en el dedo de haberlo llevado... Estos datos, te dan la primera impresión.
Si van excesivamente arregladas, las miro fijamente, siempre a los ojos, si son descuidadas, miradas alternas, estoy a la espera, a ver que dicen...
Todas, sin excepción en un momento u otro, te hacen la referencia...
- Es que mi marido...
Ajá, ya eres mía... Te estaba esperando. En cuanto una mujer, hablamos de negocios, te dice o insinua que está casada, ya te está dando una clave...
Cuál?
Ah, ni puta idea... Nunca he entendido por qué lo hacen, algún significado tendrá pero yo lo desconozco. Muchas, la inmensa mayoría no hacen referencia a sus hijos pero al marido sí.
Y entonces, en esa conversación, es cuando meto yo al marido y me intereso por él. En que trabaja, que aficiones tiene, lo que sea y que venga a cuento...
... Ellas se relajan, lo noto, y os aseguro que no creo que piensen que quiero ligar con ellas, salvo honrosas o más bien deshonrosas excepciones...
Lo que sé, es que hablar de sus maridos me sirve para obtener mis propósitos.
Mis dudas...
Por qué necesitan hablar imperiosamente de sus maridos?
Por que no se limitan única y exclusivamente a hablar de negocios?
Por qué me cuentan sus actividades lúdicas en fin de semana si no tengo confianza con ellas?
Ains, las casadas... Son un mundo aparte.
lunes 9 de marzo de 2009
CLXXXVII Alterado
Recuerdo cuando era niño y tenía que ir al médico después de comer, como mi madre me frotaba con una esponja y jabón porque había que ir a ver a Don Fulano de Tal, siendo imprescindible el ir pulcro y aseado como si de un domingo se tratase...
Nunca entendí por qué al fulano había que tratarle de Usted y él a mis padres los tuteaba... Bueno, a mi padre no, con él no se atrevía...
Y lo que molaba, que mientras te auscultaban se estaban fumando un cigarrillo negro, que no se distinguía entre las toses del niño y las del médico... Que tiempos aquellos.
Han pasado los años, pero yo, fiel a mis costumbres, sigo haciendo gala de ir pulcro y aseado a visitar, en este caso a Doña Fulana de Tal, médico de cabecera o de familia como se denomina ahora, según tengo entendido...
Me he puesto uno de mis mejores trajes, camisa con cuello y puños blancos haciendo contraste con el resto, de color azul. Corbata llamativa y zapatos terminados en punta...
Que desilusión, que mal viste la gente cuando va al médico... En fin, la elegancia se está perdiendo, es un hecho demostrado y comprobado.
No hay enfermeras que estén buenas, ni que lleven liguero ni ná de ná... Un rollo.
Obviamente, mi madre me ha acompañado, según sus palabras, para que “No metas la pata hijo, que tú tienes la lengua muy suelta”.
Bueno, pues nada, cuando te haces mayor, no te cuesta nada hacer felices a tus padres, te vuelves más comprensivo y relativizas sus ideas...
Entramos en la consulta, y va la tía rancia, y no me dice lo guapo que voy vestido, ni la clase que tengo, ni...
- A ver, dime que te pasa...
Mal empezamos morena, te voy a dar otra oportunidad para que te redimas y cambies ese rictus de la cara, o aquí hay demasiada chulería para que quepamos los dos...
- Pues verá usted (Con acento en la “d”). Yo duermo mal, estoy bastante nervioso, intranquilo, no descanso, no...
- Y a qué lo atribuyes?
Ya van dos veces que me tutea...
- Al trabajo.
- Algún problema en especial?
- Sí. Verá usted... Por no tirarle los papeles en la cara a mi jefe y no darle un bofetón... Bueno, en realidad lo que quiero es meterle una hostia y partirle todos los dientes de su asquerosa bocaza...
Mi madre ya estaba inquieta en la silla, regañándome y diciéndome “Tranquilo hijo, tranquilo”. En realidad era una simple provocación para observar la reacción de la galena, la cual ha hecho una semi-mueca como si fuera a sonreír...
- Tú fumas?
Hombre, ya empezamos a tocar los cojones. Estaba esperando ese momento...
- Sí
- Cuanto?
- Dos paquetes?
- Haces deporte?
- Sí
- Cuántas veces a la semana?
- Casi todos los días...
- Pues debes tener una gran capacidad pulmonar.
- Pues va a ser que no...
Al contraataque...
- Y tú... Fumas?
- No
- Entonces te lo voy a explicar yo a ti (Con acento en la “i”). Me enciendo muchos cigarros pero les doy tres caladas y los tiro.
- Entonces no fumas tanto
- Eso es lo que te quiero decir
- Has tenido con anterioridad más episodios de este tipo?
Hora de tirarme a su cuello...
- Tú y yo nos hemos visto con anterioridad?
- No
- Pues si tengo casi 40 años y no nos hemos visto, la respuesta es clara...
- Algún síntoma más?
- De vez en cuando, alguna taquicardia...
- Te has medido las pulsaciones?
Ains... Ya eres toda mía... G u a p a
- De los que estamos aquí, sólo veo a una persona con bata blanca y que haya estudiado medicina...
Mi madre mirándome de reojo y negando con la cabeza... Joder, yo quiero ser simpático pero si me obligan a ser desagradable... No tengo ningún inconveniente en serlo...
- Bueno, a lo mejor te las habías medido con el reloj... (Si no estuviera mi madre presente, ya te diría yo lo que me mido con cierta frecuencia)
- No.
- Tienes presión en el trabajo?
- Claro. Pero eso no me preocupa. Si a lo que me dedico, no puedo soportar la presión es mejor que me dedique a otra cosa...
- Claro, claro...
Vaya, parece que lo va entendiendo...
- Bueno, y entonces a que has venido?
A mirarte el coño, no te jode... Esas son las primeras palabras que me han venido a la cabeza. Vamos a ver, te estoy diciendo que estoy de los nervios... Cojones, recétame una pastilla y a tomar por culo, que no tengo tiempo que perder...
- Qué tal una pastilla que me relaje?
- Vale, pero también te haré unos análisis y...
- Eh, un momento. Yo no puedo venir aquí cualquier día. Tengo que viajar y hacer...
- Dime un día
- El jueves
- El viernes
- No, el jueves...
- El viernes entonces...
Es tonta, del culo, o me lo parece a mí?
- Que no, que tiene que ser el jueves...
- Bueno, pues el jueves... Si a mí me da lo mismo...
Salimos de la consulta, y me dice mi madre...
- A qué es maja Doña Fulana?
- Sí, es una tonta a las tres, rancia, seca, gilipollas y no se entera de nada. Y fea, bueno, fea no... Difícil de mirar.
- Hijo, que mal carácter tienes...
Joder, lo que tiene uno que aguantar...
sábado 7 de marzo de 2009
CLXXXVI Un Error Imperdonable
En una ciudad andaluza, me dispongo a desayunar con una pelirroja a mi lado, que nada tiene que envidiar a las co-protagonistas de esta historia...
Nos sentamos, tostadas, café, un poco de conversación y... En la barra dos tías impresionantes, con unas piernas más largas que un mes sin pan, cuerpos escandalosos, mini faldas, botas negras, un jersey color hueso, una morena, otra castaña, 1,80 de estatura, calculo que una 95 ó 100 de pecho, una con el pelo recogido, la otra con la melena suelta.
Lo lamento, no recuerdo más detalles para definirlas...
Hago que no las miro...
Mi cerebro dictándome las normas...
- No mires, no mires que la pelirroja se va a cabrear y con razón...
Procuro distraerme, pienso en el trabajo, la pelirroja hablándome pero no la escucho, me limito a asentir con la cabeza, pero mis ojos... Ay mis ojos, van a su puta bola y cuando alzo la vista me encuentro con estas dos “perlas”...
A esto, entran otras chicas de otro bar donde posteriormente iremos a comer... Veo que hay buena relación entre todas las camareras de un bar y del otro...
En fin, pasamos el día paseando, yendo de compras, lo normal...
Y vamos a comer. A mí ya se me habían olvidado las tías estas, ni acordarme, pero cuando entramos...
Ahí están. Coño, que mala suerte la mía. Dios me pone esas tentaciones para joderme y para que la cague, estoy seguro...
Bueno pues nada... Me siento de espaldas estratégicamente para no tenerlas a mi vista, es lo mejor, ya sabemos que más vale prevenir que curar...
Pero claro, la pelirroja de tonta no tiene nada... Y de cachondeo tiene mucho... Sé que se acuerda de ellas, que donde hemos desayunado las ha visto aunque no haya dicho nada, todavía...
...Y lo peor de todo...
Me conoce.
- Mira “x”, ahí enfrente tengo la novia perfecta para ti. Es alta, guapa, y tiene mucho estilo. Lo único malo es que es mayorcita...
Atención:
Es una provocación, las mujeres son así, están examinando a los hombres continuamente y voy yo, el listo, el que todo lo sabe y caigo en la trampa como un tonto...
Aparte, para auto – valorarse, necesitan criticar a las demás. En eso son todas iguales, sin excepción.
- Enfrente? Mayorcita? La de las botas negras con el pelo recogido, mini falda y el jersey color hueso que estaba esta mañana dónde hemos desayunado acompañada de otra morena?
- Ahhhhhh. No sabía yo que te habías fijado en tantos detalles...
“Coño “x”, piensa algo, rápido, niégalo, niégalo aunque te maten”
- Esto... Esto... Me he metido en el charco, verdad?
- Jajaja... Sí, pero intenta salir de él, como de costumbre... A ver si esta vez lo consigues...
- Y si te digo que me estaba fijando en sus medias, que estaban rotas, y que he pensado que es una chica muy descuidada...
- Jajaja...No cuela...
- Y si te digo que sus botas son de mala calidad y que ...
- No, no, no cuela...
- Y si te digo que tú follas como nadie y que estar contigo me da una paz interior que difícilmente consigue otra persona?
- Dame un beso... Bocazas.
lunes 2 de marzo de 2009
CLXXXV La Leyenda del Indomable
De chaval, era muy aficionado al cine... Esas míticas frases de Clint Eastwood, de Humprey Bogart, de Steve McQueen... Quién sabe?
Tal vez el exceso de ver ese tipo de películas me ha hecho creer que vivo en un mundo irreal y me piense que puedo vivir en una ciudad cuya ley... Soy yo.
Cuando era niño, echaban un programa llamado “Sábado Cine”, que como indica el propio nombre lo ponían el sábado por la noche y se podían ver verdaderas obras de arte para aquellos tiempos.
Por aquel entonces, los niños nos acostábamos pronto entre semana y un poco más tarde los viernes y los sábados pero no como ahora. No, que va, había que acostarse antes que los mayores...
Bueno, veréis...
Es que yo ya era un niño jodido y cabrón. Después de cenar, la cosa iba así... Empezaba mi madre...
- A la cama
- No...
- “x”, a la cama
- No
- Como me levante verás
- Que no... que quiero ver la peli...
Mi madre se levantaba y jugábamos a un juego parecido al del gato y el ratón. Ella se quitaba la zapatilla e intentaba darme, pero como yo era un “Tirillas” (Poquita cosa), daba vueltas alrededor de una mesa y ella se ponía cada vez más y más nerviosa, pero a la vez se partía de risa...
Entonces mi padre, hombre templado como poco, sólo decía una palabra...
- Déjale.
Coño con mi padre. Ni grita, ni se pone nervioso ni se altera... La gente siempre habla maravillas de su padre, pero dicen cosas como estas...
- Yo admiro a mi padre porque es muy trabajador
- Yo admiro a mi padre porque es muy honrado (No te jode, menos mal que no es un atracador de bancos)
- Yo admiro a mi padre porque es muy buena persona.
Pues yo no, joer...
Yo admiro a mi padre, porque dice una palabra y su mujer se calla (Es un decir, tampoco lo toméis al pie de la letra)
Teniendo en cuenta que mi madre es andaluza y, aunque ya no tanto, tenía genio y carácter, en mi casa se hacía lo que dictaba mi señor padre. Con dos cojones y un palito y como Dios manda. Tanta tontería de feminismo ni que hostias...
A lo que vamos...
Un día echaron “La leyenda del indomable” peliculón de Paul Newman. Trata de un recluso que se escapa varias veces, siendo capaz de engañar a sus carcelarios de que va a acatar las normas, aparte de tener carisma entre sus compañeros.
El trozo de película con el que ilustro este artículo, recuerdo que me desilusionó mucho en aquella época. Dura sólo unos minutos, pero de crío, observar como el protagonista se rendía, para mí era una gran decepción hasta que vi toda la película.
Y por qué cuento esto?
Estoy preocupado...
Hoy le he gritado a mi jefe y eso, aparte de una falta de educación, es el paso previo a algo más gordo. Sí, me asusta volver a tener ataques de ira como cuando era un adolescente.
Resulta que yo me voy del despacho cuando me sale de los cojones y no le doy explicaciones a nadie.
Cuando considero que me tengo que ir... Pues lo hago y punto pelota.
- Oye si tienes que irte antes me lo dice, que no pasa nada... Ha habido algún motivo por el que te tenías que marchar antes de tu hora?
- Sí...
- Qué?
- Te he dicho que sí-. Este ha sido el grito que hasta una señora, al pasar por mi lado se ha asustado.
- Que no vuelva a ocurrir, porque ya me lo has hecho varias veces, adiós.
He tenido suerte que me colgara. Porque no se puede ir en plan sheriff del poblado como voy yo. Al dejarme con la palabra con la boca, mi contestación hubiera sido...
- A mí de amenazas nada de nada...
Y cuando se llega a este punto, uno debe reflexionar que no, que ese no es el camino, ni cagarse en su puta madre, ni entrar en su despacho y tirarle los papeles a la puta cara, amén de meterle un hostia y partirle todos los dientes, mientras le pateo en el suelo.
Esa ira ya me trajo problemas atrás... La diferencia es que ahora llevo corbata y tengo 39 años.
Bueno, pues nada, me voy al gimnasio a intentar relajarme y entra una chica, mona, pero cometió un error.
No saludó.
Ni un “Hola, ni un “Buenas tardes”, nada de nada... Detesto a las personas maleducadas, no puedo con la gente que no saluda. Ya digo, me he quedado con su cara y por mi parte que no se preocupe. No le dirigiré la palabra en su puta vida.
Dios es justo...
Se le atranca el aparato que se disponía a utilizar. Y yo la miraba de reojo, estaba a 25 centímetros escasos, pero no me salía de los cojones ayudarla...
He esperado a que se despellejara las manos y se jodiera... Por estúpida.
Pero claro, mis amigos, muy calzonazos ellos, en cuanto se han dado cuenta, han acudido raudos y veloces a socorrerla. Nenas que son unas nenas...
Y ya, al cachondeo...
- “x”, te vamos a buscar una novia... Joder que ya tienes edad de sentar la cabeza...
- Yo conozco a una que...
- Eh, estaos quietos que yo ya le he visto con alguna que otra...
- Sí, pero de eso ya hace tiempo.
- Dejadle, que seguro que así es más feliz.
- No es bueno que esté solo.
Se ha montado un debate.
Yo sólo he dicho una cosa...
- Hasta la semana que viene.
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