miércoles 10 de noviembre de 2010

Como Romper con una Mujer

Imaginemos y sólo imaginemos, que te has acostado unas cuantas veces con una mujer con una intención oculta.

Imaginemos y vaya por Dios, que la chica en cuestión se enamora o eres algo más que la tontería esa del follamigo.

Imaginemos que el chico ya no se quiere acostar con ella porque consiguió su propósito y como que ya le estorba mantener una relación que no le satisface… Bueno, en realidad nunca le satisfizo.

Si nos olvidamos del rollo de la sinceridad, y de las excusas absurdas tales como “No eres tú soy, yo” o “Me he dado cuenta que no soy lo suficientemente bueno para ti” o similares…

Cómo cojones puedes mandar a tomar por culo a una tía?

Olvidémonos también el decir que te acuestas con otras, porque imaginemos y sólo imaginemos que eso ya lo sabe y dice que no la importa, que te acepta tal y como eres y que simplemente le gusta de vez en cuando empezar el día a tu lado.

Que difíciles hacemos las cosas a veces y como nos complicamos la vida por necesidad, tiene cojones…

La sinceridad es el recurso del imbécil, del que no se preocupa por la posibilidad de herir al prójimo.

Hay mujeres cabezotas, que te van acorralando y digas lo que digas les da igual. Ya puedes comportarte como un auténtico soplapollas que no les molesta, no lo entiendo…

Utilizan la técnica del desgaste…

- Acabo de salir del sanatorio mental por una paranoia esquizoide grado 6 y…
- No importa, siempre me gustaron los hombres diferentes…

Intentas ser suave y declinas compartir cama… Lo haces varias veces, para que se vaya dando cuenta y te contestan…

- No pasa nada, iremos más despacio…

Que no coño, si es que no quiero ir despacio. Simplemente no quiero ir…

Pero claro, a la invitación quince decides que sí y vuelves a entrar en unas sábanas que nunca debiste probar… Ya es tarde.

Este tipo de mujeres, te ignora completamente cuando…

- Pues ayer quedé con una amiga…
- Ah, sí, te fuiste a tomar unas cañas… Y qué tal?
- Bien, vuelvo ahora de su casa. Ha sido una noche movida…
- Vale, pues pégate una ducha y te vienes a mi casa…

Joder, que no quiero ir a tu casa…

Imaginemos y sólo imaginemos que la culpa es del chico, del tío que no fue lo suficientemente hombre para terminar lo que nunca debió empezar…

Estas cosas no tienen marcha atrás y lo importante es ponerle solución sin daños gratuitos.

La posibilidad de que sea ella la que te deje, parece improbable a tenor de los ejemplos expuestos con anterioridad, porque vamos… si te acuestas con otra y lo primero que haces es contárselo, para que te mande a la mierda, siendo la respuesta negativa, descartaremos dicha opción.

No se puede ser tan majo…

1 Lectores Agradecidos Dijeron...:

teologiadeS dijo...

No se puede ser tan majo pero tampoco decirle a una mujer por la que tienes un mínimo aprecio que la desprecias, vuélvete inevitable, insoportable y sucio, seguro que sale despavorida.

Un saludo.

Hoy que pasó que estabas inspirado??