domingo, 28 de noviembre de 2010

La Cena de los Amigos de Ella

Llega Diciembre e inevitablemente las cenas con los amigos…

No se me da bien hacer amistades nuevas y mucho menos con los amigos de ellas. Será culpa mía, no lo discuto pero les considero imbéciles.

Total, que estábamos tomando un whisky y le suena el teléfono… Cuelga y me dice:

- El sábado hay una cena con mis amigos de toda la vida…
- Muy bien, lo pasarás fenomenal
- No, no, tú vienes…
- Yo? Cuántos van?
- Pues seremos cerca de veinte y los niños…
- Ah, que van niños…
- Sí, claro.
- Yo no voy
- Por qué?
- Porque ya tuve bastante en otra cena con ellos que son gilipollas y les falta un hervor para poder considerarles medianamente normales.

Obviamente mi boca es más rápida que mi cerebro o mi ego me susurra estas cosas al oído. La reacción no se hizo esperar…

- Oye “x”, ya sabemos todos que estás por encima de todo el mundo, pero son mis amigos y no me gusta que hables mal de ellos.
- Tienes razón, perdona…

No tenía yo muchas ganas de discutir, pero claro, mi tocamiento de mi polla es estrictamente limitado y si me pinchan con muy poquito exploto…

- Porque yo no hablo mal de tus amigos. Eres un tío que juzga muy rápidamente y a mí, mi gente me duele, supongo que si yo hiciera lo mismo estarías molesto con ese tipo de comentarios…
- Mira morena, a mí me suda los cojones si hablas mal de mis amigos, porque sé perfectamente que no lo harías con maldad. Yo me reiría contigo, pero no me da la gana ir a esas cenas porque tus amigos o por lo menos dos son completamente gilipollas…

Para poneos en antecedentes, ya tuvimos una cena reducida con seis u ocho de sus amigos. Uno que era imbécil, me dijo un par de tonterías y me las tragué por ella. Todo el mundo se las tiene que tragar de vez en cunado y yo no voy a ser la excepción. Tuvimos un pequeño rifi rafe por no recuerdo qué, pero el tipo en cuestión me cayó como el culo, no le soporto y no quiero volver a compartir mesa y mantel, porque a lo mejor, a la segunda no me trago nada y la lío… Y el otro al que me refiero es que parece que le ha dado un aire y es más un vegetal que una persona.

Ella insistió en el tema…

- Son mis amigos, lo han sido toda la vida y siempre estarán ahí.

Fue entonces cuando cometí un grave error, el de siempre, uno más…

- Son tus amigos, siempre estarán ahí, pero yo no, yo soy un ave de paso…

Cagada total…

- Ah, tú eres un ave de paso?
- Sí, seguramente

Y se hizo un silencio. Yo estaba de muy mala hostia, lo reconozco. Esto de que me obliguen a hacer algo que no quiero, lo voy llevando fatal con los años y es que me da lo mismo, porque ya es un asunto de “Por mis santos cojones que no lo hago”.

- “x”, te voy a dedicar todo el tiempo del mundo que haga falta para que dejes de actuar así, y que no hables mal de la gente que no conoces lo suficiente…
- Nena, soy un prepotente de mierda y no tengo previsto cambiar hasta que cumpla los 50. Supongo que a esa edad me habré serenado lo suficiente. Y creo que lo prometí a los 30 años…

Ella sonrío y me miró fijamente. Bueno, como ya he pasado por esta situación muchas veces me adelanté…

- Venga…
- Venga qué?
- Suelta de una vez la puya y atácame…
- Por qué piensas que te voy a atacar?
- Porque sois todas iguales y lo vas a hacer. A lo mejor no hoy, ni mañana, pero fijo que me respondes con un ataque…

Y lo hará, a buen seguro que sí.

Lo que no sabe ella ni se espera, es que tengo en la recámara una actitud que no me gustó en su día y pienso recriminárselo por segunda vez.

Las mujeres se creen que tienen más y mejor memoria, que te pueden atacar cuando les plazca por estas idioteces de las comidas con sus amigos o con su familia y yo creo que mi cupo se ha agotado.

No sólo ellas saben atacar de forma rastrera y barriobajera.

Yo también…

7 Lectores Agradecidos Dijeron...:

Blind-y dijo...

Pues con mis amigas no tenías inconveniente en venir, ¿no?

Anda que no eres...

damisela... dijo...

coño!!! y eso que aún estamos en noviembre.

qué desgaste y pérdida de tiempo más inutil que discutir, siendo tu amiga (o algo más) creo que debería conocerte bastante mejor como para entrar al trapo de esa manera contigo, la primera vez que dijiste NO... debió entender que realmente era NO.

feliz domingo H (de feliz navidad aun ni hablamos, jajajja ;D)

Princesa dijo...

Con niños y todo? que tierno! y cuándo dices que vamos de boda? jajaja. Un beso feo.

teologiadeS dijo...

Sabemos usar nuestras armas y a veces como nunca nadie antes las había usado.

Un cosa te diré y es que despotricas demasiado cuando está más que claro que no puedes vivir sin las mujeres.

Te crees que lo has visto todo y aún no has visto nada, creo que tu problema es que has nacido en la era equivocada.

Con respecto a la cena, la "morena" debe entenderlo y si no quieres ir no vayas, no creo que te eche de menos, o si...

Un saludo

Tirrena dijo...

Lo de los amigos, lo entiendo, que se los trague ella si son imbéciles, pero montarle esa escenita... en fin, me parece innecesario. ¿Estabas en "esos días" o algo así?
No entiendo que critiques con tanto ahínco una práctica que tú también utilizas en cuanto puedes.

(qué a gusto se queda una opinando desde la barrera, eh?)

Fuego dijo...

Qué asco de ese tipo de cenas...las odio. Tampoco me gusta la navidad, toda la mentira que conlleva y toda la parafernalia anexa.

Tenías monillo?? has vuelto prontito...

Besos.

Amaranta dijo...

Yo os ponía a trabajar a todos los que no os gusta la Navidad...jajajaj no si ya verás tú como al final, treinta días de vacaciones y nos quitan la semana santa y la navidad y los reyes.