- Mañana estoy libre…
Ese es el mensaje que apareció en mi móvil cuando estaba acompañado, pero en diferentes habitaciones. Tenía diez minutos para encontrar una excusa…
Por la mañana tuve que follar, os juro que un día me muero con el exceso de sexo, fijo que Dios me ha castigado y todavía desconozco el motivo…
El encuentro se produjo en un hotel de mala muerte en la otra punta de Madrid. Cuarenta y cinco minutos teníamos, nada más y como sé trabajar bajo presión, que tengo experiencia, se entiende que toda mi anatomía también. En ese tiempo me quedó un polvo simpático, limpio y apoteósico, me atrevería a decir…
Vuelvo a casa, pero resulta que me he quedado con ganas de más… No es buena idea masturbarme, sé que por la noche me van a pedir otra ración y no podré negarme…
No, no penséis que los hombres podemos negarnos, por lo menos algunos, si no queremos levantar sospechas. Mi coartada no era demasiado consistente, eso se nota en los ojos de las mujeres cuando te despides, te lanzan una cuchillada…
- Te vas muy pronto y además no has terminado la “faena”…
Las ganas me pueden y decido masturbarme en la siesta. Duermo como un bebé, lo necesito, el cuerpo necesita regenerarse…
Efectivamente, por la noche requieren de mis servicios… Me cuesta Dios y ayuda, echo mano de la imaginación… Dos lesbianas con grandes pechos y rubias, me imploran sexo total… Vale, la fantasía no es original, pero me sirve para salir del trance.
Estoy zombi perdido, veo la tele pero no me entero de nada… Pienso que la vida es para disfrutarla, vale, tal vez mi moral no es recomendable, pero que culpa tengo yo que pueda gustar a varias mujeres a la vez.
Sí, podía haber dicho que no a la otra y ya está… Hala, una vida monótona con novia, sin trabajo dejándome medio mantener y no arriesgándome a morder la mano que me da de comer, pero que va, no sirvo para eso, no me van los convencionalismos, odio la estabilidad, la seguridad, saber lo que va a ocurrir mañana…
Hubo un tiempo en que mi existencia se limitaba a eso, cada vez lo tengo más presente, desconozco el motivo del porqué lo rememoro tan a menudo…
Joder, lo pasé fatal, era vivir una vida que sabía no me correspondía y juré algo así como Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó, que eso no volvería a pasarlo.
Estaba tan enfrascado en mis pensamientos que me sacaron de ellos…
- Estás bien cariño?
La miré a los ojos y conteste…
- Como siempre rubia, como siempre…
5 Lectores Agradecidos Dijeron...:
O sea , que acabas haciéndo lo que dices que hacen las mujeres " Decir nunca mais..., y tragarte tus palabritas..."!!
Pues nada abuelete, si era de ley de vida, a lo mejor hasta te nos casas... que aunque no sea conmigo , igual hasta eres feliz...
UN besito
Eh feo que si te nos casas queremos ser damas de honor...por lo del confesionario y por reirnos un ratito de ti. Dos velas te he puesto, ya sabes. Besos, ¿abuelete? jajajaja joder niña...
Es la edad.
Un saludo.
¿Vas a lanzarte alguna vez o vas a seguir llorando por lo que pudo ser y no fue?
Ah, vale, que estás en plena huída hacia adelante.
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