jueves 30 de diciembre de 2010

Mujeres y Centros Comerciales

Con motivo de las compras navideñas, es obligado cumplimiento acudir a los centros comerciales. Todo tipo de tiendas, para todo tipo de consumidor…

Como presumo de ser buen acompañante para asesorar en cuanto a ropa femenina, zapatos, bolsas, etc. Las mujeres no tienen en cuenta una cosa…

Y es que, de un día a otro es imposible que cambien los artículos. Si en una zapatería, un lunes tienen 200 pares de botas, no puedes pretender que el martes haya 200 distintos…

Ahí es cuando me cabreo, porque la mujer, ese ser que presume de inteligencia y que le da mil vueltas al hombre, parece que es incapaz de procesar esta información. Puedo entender que un día no se tenga ganas de comprar, vale, pero por favor, no nos toquéis los cojones a los machos ibéricos, obligándonos a ir para nada, que siempre echan algún deporte en la tele o bien nos esperan los amigos para tomar cervezas.

La paciencia es un don que tiene límites. Claro, luego ves a los maridos con unas caras largas y unas discusiones que no veas por los pasillos, sobre la conveniencia de haberse quedado en casa.

Las mujeres son muy pesadas, porque a lo mejor te dicen que en otro centro comercial han visto el mismo producto más barato…

Más barato?

Por los cojones… A lo mejor hay dos euros de diferencia, que yo por no coger el coche y perder el tiempo los pongo de mi bolsillo. Lo que ocurre es que se creen que en otro sitio habrá ropa diferente y ya os digo yo lo que se lleva esta temporada, para que no podáis a vuestros maridos, novios, etc.

Mini, tanto en falda como en pantalón
Vestido largo de punto
Imitaciones de piel en chaquetones
Botas altas, con y sin tacón
Estampado de leopardo
Adorno de pelo en jerseys

Básicamente, es lo que se lleva esta temporada, no le deis vueltas, no hay muchas más cosas…

Por otro lado, las grandes cadenas de moda tipo HyM o Zara, tienen lo mismo en cada tienda, insisto, lo mismo… Aunque a los hombres nos contéis que hay cosas diferentes, es mentira, que lo sé yo que lo he visto con estos ojitos que Dios me ha dado.

Lo más gracioso, es que las mujeres, sí, esos seres tan inteligentes te amenazan…

- La próxima vez me vengo sola…
- No por favor, no me hagas eso… Tú sola no.

No te jode…. Qué esperan que digamos?

Cuatro horas metidos en un lugar donde no se puede fumar, donde no te puedes fijar demasiado en las dependientas que algunas están excesivamente buenorras, sitios donde no oyes más que berreos de críos, lugares que para comer algo en condiciones… Bueno, esto es imposible, en fin, lugares que nno están hechos para el ser supremo de la creación, el hombre.

Chicas iros solas hacer las compras, por favor…. Dejadnos en paz.

jueves 23 de diciembre de 2010

Queridos Reyes Magos



Queridos Reyes Magos…

Como es tradición en este blog, os mando una nueva carta para trasladaros mis deseos para el nuevo año.

Ya sabemos, tanto vosotros como yo, que hay un problema de comunicación, lo asumo y punto, ya no me enfado, os perdono…

Os vuelvo a poner el vídeo de Mariah Carey, sí, la que os pido todos los años, pero… Esta vez os fastidiáis que no la quiero.

Veamos, cuando os pido una novia, es una, sólo una, no sé cual es vuestro concepto de la unidad, del primer dígito, de un regalo, no dos, no tres, no… etc.

Os lo digo porque este años os habéis pasado con novias, rolletes y demás sinónimos… Para que lo sepáis el que ha tenido que poner excusas para no follar he sido yo.

Que si me las hubierais mandado cuando tenía veinte años, os hubiera estado muy agradecido, pero no es el caso, no puedo con tantas… os enteráis?

Os imagináis el ridículo que he tenido que hacer diciendo “estoy muy cansado” o “estoy muy agobiado”?

Sabéis lo que significa esto para un macho español?

Pues eso es lo que me ha ocurrido, por lo tanto este año quiero una cosa muy diferente, relacionado, pero diferente, a ver si tenéis lo que hay que tener y el año que viene os cuento.

Quiero una jefa que me acose sexualmente…

Sí, si, una acosadora profesional, a ser posible rubia y muy alta, y que no me deje en paz e incluso que la tenga miedo.

Ya no quiero novias, ni rolletes, ni polvos esporádicos (Bueno, esto tampoco os lo toméis a la tremenda, que me vienen muy bien para desestresarme), quiero una jefa molona y acosadora.

Que me pille en el cuarto de baño, que me obligue a irme de viaje con ella, que tengamos reuniones de trabajo hasta la madrugada, etc.

Ah, a ser posible que tenga novio o que esté casada, para que me deje en paz los fines de semana y yo pueda dedicarme a mis otras labores.

Os lo agradecería mucho…

Pues hala, tomad, un buen reto os pongo, espero seáis tan mágicos como de costumbre y que esta vez no haya malas interpretaciones ni os hagáis los tontos…

Feliz Navidad

lunes 20 de diciembre de 2010

Mañana Estoy Libre

- Mañana estoy libre…

Ese es el mensaje que apareció en mi móvil cuando estaba acompañado, pero en diferentes habitaciones. Tenía diez minutos para encontrar una excusa…

Por la mañana tuve que follar, os juro que un día me muero con el exceso de sexo, fijo que Dios me ha castigado y todavía desconozco el motivo…

El encuentro se produjo en un hotel de mala muerte en la otra punta de Madrid. Cuarenta y cinco minutos teníamos, nada más y como sé trabajar bajo presión, que tengo experiencia, se entiende que toda mi anatomía también. En ese tiempo me quedó un polvo simpático, limpio y apoteósico, me atrevería a decir…

Vuelvo a casa, pero resulta que me he quedado con ganas de más… No es buena idea masturbarme, sé que por la noche me van a pedir otra ración y no podré negarme…

No, no penséis que los hombres podemos negarnos, por lo menos algunos, si no queremos levantar sospechas. Mi coartada no era demasiado consistente, eso se nota en los ojos de las mujeres cuando te despides, te lanzan una cuchillada…

- Te vas muy pronto y además no has terminado la “faena”…

Las ganas me pueden y decido masturbarme en la siesta. Duermo como un bebé, lo necesito, el cuerpo necesita regenerarse…

Efectivamente, por la noche requieren de mis servicios… Me cuesta Dios y ayuda, echo mano de la imaginación… Dos lesbianas con grandes pechos y rubias, me imploran sexo total… Vale, la fantasía no es original, pero me sirve para salir del trance.

Estoy zombi perdido, veo la tele pero no me entero de nada… Pienso que la vida es para disfrutarla, vale, tal vez mi moral no es recomendable, pero que culpa tengo yo que pueda gustar a varias mujeres a la vez.

Sí, podía haber dicho que no a la otra y ya está… Hala, una vida monótona con novia, sin trabajo dejándome medio mantener y no arriesgándome a morder la mano que me da de comer, pero que va, no sirvo para eso, no me van los convencionalismos, odio la estabilidad, la seguridad, saber lo que va a ocurrir mañana…

Hubo un tiempo en que mi existencia se limitaba a eso, cada vez lo tengo más presente, desconozco el motivo del porqué lo rememoro tan a menudo…

Joder, lo pasé fatal, era vivir una vida que sabía no me correspondía y juré algo así como Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó, que eso no volvería a pasarlo.

Estaba tan enfrascado en mis pensamientos que me sacaron de ellos…

- Estás bien cariño?

La miré a los ojos y conteste…

- Como siempre rubia, como siempre…

miércoles 15 de diciembre de 2010

Motivos Objetivos

Todo el mundo considera que tiene motivos objetivos para ser infiel. En el caso de los hombres, se debe en su mayoría a un problema de índole sexual. Sus mujeres ni les dejan que se corran en sus bocas ni se dejan practicar el sexo anal…

En el caso de las mujeres, normalmente no se sienten atendidas como ellas creen que deberían ser tratadas, ni escuchadas, en definitiva… Buscan que alguien las vuelva a seducir, que se sientan conquistadas.

Aparte, estamos otros que no tenemos motivos para ser infieles. Es puro vicio?

En realidad, soy menos infiel de los que muchas ex han pensado y más de lo que han pensado otras…

Esto de la infidelidad se ha ido arraigando en mí con más fuerza según han pasado los años.

Mi razonamiento, del todo frívolo, es que existen mujeres con las que sería del género tonto no acostarse. En ese mismo momento no me paro a pensar que estoy realizando un mal acto, o que estoy engañando a mi pareja. Simplemente veo un chica que me gusta, con la que disfruto y punto.

Lo que más me extraña, es que con lo que me cuesta dormir, no le dedico ni un segundo a los remordimientos durante mi perenne insomnio. Me da exactamente lo mismo.

A veces, me gustaría haber tenido motivos para engañar a mis parejas. Es mucho más fácil, tienes una excusa para hacerlo y estás pensando “Que se joda”.

Porque aunque todos creamos que es mejor dejar a tu novia/o antes de mentirle, en la realidad es más complicado.

Qué le dices?

- Oye mira, que te estoy poniendo los cuernos día sí y día no, y no te lo mereces…

Esto estaría bien, si te embarcaras en una nueva relación en la que existieran profundos sentimientos.

Pero es que la mayoría de las veces somos infieles con otras personas que a su vez tienen relaciones estables.

Si me lío con una chica que se acaba de comprar un piso con su novio, con el que lleva ocho años y lo están amueblando con toda la ilusión del mundo… Puff, qué voy a hacer?

Si no quiero compartir mi vida con ella, simplemente me gusta follar y tomarme unas copas y salir a cenar lejos donde nadie nos conozca… Nada más.

Ni pretendo que deje a su novio, ni yo voy a hacer nada para enamorarla. Más bien, todo lo contrario, estos temas son resbaladizos y hay que manejarlos con mucha soltura a la vez que mano izquierda, no vaya a ser que un día recibas una llamada y tengas que escuchar que ha dejado a su novio y que está con las maletas en la puerta de tu casa.

Sí, yo creo que es un vicio, una adicción, hay tantas mujeres que merecen la pena que no las puedes dejar escapar. Y teniendo en cuenta que ellas también quieren, que las parejas no se enteran porque hay mucho tonto (más que tontas, que las mujeres parecen tener un radar) suelto por ahí y no hay daños a terceros…

Quién se puede resistir a las tentaciones?

viernes 10 de diciembre de 2010

No las Llevarás al Hotel......

Totalmente desaconsejable, llevar a tu actual pareja de turismo a un hotel donde hayas estado con otra anteriormente…

Conozco unos cuantos hoteles, por supuesto, y sé donde te atienden bien, por un precio digamos… Normal.

Unos días antes, cuando se planifica el viaje yo opino y doy a entender que ya he dormido acompañado en ese lugar.

Obvio, conozco a las recepcionistas, camareros del bar de ese hotel, etc. Y no quiero preguntas incómodas del porqué conozco a tal o a Pascual y blablabla… Lo digo antes y punto pelota.

Pero claro, de lo que nunca me acuerdo es que la actual acompañante, pondrá pegas a esos lugares, porque a buen seguro dentro de su cabeza maquiavélica femenina, recordará que compartí noches de pasión con mujeres que no han sido ella y ya sabemos todo lo que ocurre con los egos…

…. Nos levantamos pronto y empezamos a recorrer la ciudad. Todo muy bien hasta que volvimos a la habitación, serían las cinco de la tarde.

Las mujeres de la limpieza no la habían hecho y pensábamos echarnos un rato a descansar y a echar un polvo… Mi acompañante montó en cólera.

- A qué mierda de sitio me has traído?

Vociferó un par de minutos, agarró la llave y me ordenó…

- Vamos, que estos se van a enterar de quien soy yo…

Callado como un corderito la seguí y entramos en la recepción. La casualidad quiso que me encontrara con la recepcionista que ya conocía de antaño…

Antes que mi acompañante protestara, la recepcionista y yo exclamamos a la vez…

- Holaaaaaaaa…

Salió y me dio un par de besos. A mi acompañante también, lo cual relajó bastante la situación. Tomé las riendas de la conversación con mucho tacto, pidiendo que nos hicieran la habitación con la mayor rapidez posible.

La chica dijo que nos tomáramos un café y en media hora pudimos subir…

Por supuesto, tuve que aguantar cachondeos el resto de los días, por el famoso “Holaaaaaaaaa” y por mi sutileza, debido a mi fama inmerecida de antipático.

He ido a hoteles, apartamentos, lugares, restaurantes etc. Donde mis parejas han ido anteriormente con sus ex y no me importa lo más mínimo.

No se me ocurre criticar, ni menospreciar sitios por el mero hecho infantil a todas luces, de creer que me llevan allí pero piensan en otro…

Claro que… Yo tengo confianza en mí mismo.