lunes 28 de febrero de 2011

En Pijama No

Estábamos hablando sobre la frecuencia sexual de nuestras relaciones…

Y es que las tías son la rehostia, tienen una cara que se la pisan. Lo que sea con tal de echar balones fuera y no asumir sus culpabilidades…

- Es que yo te doy besitos y no respondes…
- Cuándo? Cinco minutos antes o después de dormirte?

Porque muchas mujeres se duermen nada más llegar a casa. Yo lo asumo y lo entiendo. Una persona que se levanta a las seis de la mañana y llega a casa a las diez de la noche, normal…

Lo que me molesta es que no lo reconozcan. No tienes ganas, pues vale, pero que no me echen la culpa a mí…

Por cierto, lo de que a los tíos nos apetece a todas horas es mentira. No es así y si alguno os lo dice… Miente.

Pues bien, en esa ocasión me explayé a gusto…

- Verás, que lleguemos a casa y lo primero que hagas es ponerte ese pijama tan horroroso a juego con esos calcetines tan horteras no me pone. Que te desmaquilles tampoco y eso que dices de los besitos… Besitos? Yo lo que quiero es follar, ni besitos ni mimitos ni nada que termine en “itos”,. Los diminutivos son propios de un lenguaje hecho para bebés…

Por otro lado, te recuerdo que hemos estado en un bar y te he susurrado al oído “vámonos a casa que tengo ganas de echarte un polvo”. Sin embargo, lo que no recuerdo es que tú me hagas proposiciones similares y mucho menos que hables ni digas cochinadas, so antigua.

Los tíos aparte de visuales, somos auditivos también. Existen mujeres que se cabrean porque no te lanzas a por ellas en cuanto se desnudan. Será que algunos necesitamos más estímulos sexuales o que ya hemos follado lo suficiente como para necesitar una mayor actividad.

El estar cómoda, con chándal, desmaquillada o con bata nada más poner los pies en una casa no es un estímulo que digamos…

Ella me contestó…

- Tú no te pones cómodo al llegar a casa?
- Nada más entrar, desde luego que no y si vamos a follar, por supuesto que tampoco. También sabes que detesto las prendas deportivas para estar en casa.

Me encanta callarles la boca a las mujeres.

Si fueran humildes y con la verdad por delante, no me molestaría en acorralar a estas pobres avecillas aspirantes a gallos de corral

A nosotros también nos gusta que nos digan cochinadas, que se vistan para la ocasión, que no se duerman, que sean activas y sobre todo, sobre todo…

Que no se pongan los dichosos pijamas.

Insisto.

7 Lectores Agradecidos Dijeron...:

Anónimo dijo...

Y con qué les callas la boca?

Karolina M. dijo...

Pero está demostrado que los hombres pasan más tiempo pensando en sexo que las mujeres. La opción no es estar completamente tapada ni completamente desnuda. INTERMEDIO.Hay que dejar algo para la imaginación ya que es la enciende mucho más la pasión.

Amaranta dijo...

Esto de los pijamas ya nos lo has contado...jajaja.

Princesa dijo...

Jajajajaja joder, que nos ha pillado...si es que cuando no queremos tema nos ponemos los pijamas mas feos para que nos dejeis tranquilitas con nuestras cosas.
Es verdad lo de que los tios no siempre tienen ganas ¡lo sabré yo!, pero vamos, que cuándo no hay ganas ya te puedas poner tanga, liguero y taconazo que no hay forma de que se la follen a una ¡¡ains!!

Amy ¿un café?

Blogboreta dijo...

¿ Pero tú con que mujeres tratas?

Hay días que apetece follar, días que no apetece follar y días que se folla sin ganas porque joder, habrá que follar ¿no?

Seas hombre o mujer, a veces el cuerpo no tiene el día, o la semana, que se le va a hacer. Y habiendo dialogo jamás hay culpables.

Un besote!!!

hombresymujeres dijo...

Yo trato con mujeres... como tú.

Cuídate

Amaranta dijo...

Princesaaaa que no vi tu comentario ayer, buenos días, aysss.

Hache cómo te fastidia que te digan eso de que con qué tipo de mujeres tratas. Está claro que la mayoría de las que te comentamos aquí somos como la que te llamaba mariquita por dar un paseo antes del polvo, jajajaj. La cuestión es que hasta tú notaste la diferencia entre "ésta" y las "tuyas"... jajaja.