martes, 12 de julio de 2011

Vuelta a la Tortilla

Ains… Que sabio es el refranero español.

Venga vale, lo de siempre… Los hombre somos simples porque pensamos en sexo y las mujeres son simples porque principalmente, lo que quieren es llamar la atención de los hombres a todas horas y cuantos más, mejor.

Tuve una relación más o menos duradera con una empresaria cuya actividad laboral estaba situada en un polígono. Y allí, pues ya sabes, yo te arreglo el coche si tú me arreglas las luces fundidas de mi oficina, etc. Era el trueque entre los diferentes profesionales que tenían allí su sede.

Total que todos los días se iban a tomar una copa un grupo numeroso cuando terminaban de trabajar. Y claro, mi chica de entonces era la más mona y las más superguay y la que más atenciones recibía. A todos se les caía la baba y ella era la reina de la fiesta todos los días…

Yo estaba hasta los cojones de los bares de los polígonos y no me apetecía todos los días hacer lo mismo, era rutinario y aburrido…

Sólo tuve que esperar una oportunidad.

Que agradecida es la venganza, me encanta joder a las reinas de las fiestas…

Mi empresa hizo una recepción y obviamente yo conocía a muchas de las mujeres que asistieron. Y me hice el rey de la fiesta ignorando completamente a la otra para que entendiera que los hombres también podemos coquetear, sonreír y ser los más hipermegaguays.

Obviamente, después de esta recepción, la cosa no duró más de dos meses porque la historia, si no era ella la protagonista no molaba.

Bien…

La que duerme a mi lado es aficionada al deporte y está acostumbrada a que todos seamos tíos. Vale, bien, no pasa nada…

Pero resulta que un día de estos he quedado yo con 3 tías para practicar algún deporte. No sabéis lo simpático y majete que puedo llegar a ser, pero ya me voy a preocupar de que se enteren ellas…

Ya las puyitas van aumentando desde que se enteró, cosa que yo no le conté porque me esperaba esta situación, bromitas, comentarios hirientes, en fin… Que yo creo que está celosa como una perra.

… Y lo mismo le pasa a mi amante casada… Que mientras ella sea la prota” y mientras sepa a ciencia cierta que todos se la quieren follar, la cosa va bien.

Pero cuando nota que mi entrepierna puede ser compartida a 3 ó 4 bandas, ya la historia no es la misma.

Ja.

15 Lectores Agradecidos Dijeron...:

Anónimo dijo...

Uf, entre la que duerme a tu lado, la casada, las del deporte...¿te quedará algo para mi?

Si es que la historia es esa, más nos gusta alguien cuanto más deseado es, así de simple somos todos...

Carol

Sara dijo...

¡ Qué tensión vivir en tu cabeza chico! Pareces una mujer...

Salu2

Anónimo dijo...

Pues pienso como Sara, pareces una mujer chico y claro una mujer necesita mucha atención, dedicarle mucho tiempo, muchos mimitos, ofú cansa nada más que pensarlo.

Amaranta.

Princesa dijo...

No mientas, a ti lo que te encanta es follarte a la reina de la fiesta, porque sabes que todos quieren follarsela, lo que aumenta tu ego, normal y lógico siendo tu un rey.

Tu amante celosa? No creo....aunque me ha dicho que le digas a todas esas zorras, puercas y lagartas que tu no eres veterinario, eso sí, lo ha dicho con mucho cariño, que sabes que es muy tierna....

Cuidate REY.

Incauta dijo...

jajaja No vas a cambiar nunca,siempre tienes que ser el protagonista!!!

Bueno campeón, ten cuidado no se vuelva a dar la vuelta a la tortilla, que ya sabes que cuando una chica se pone a jugar a tu juego, suele ganar, por mucho que tú seas el mas mejor!

Un besito anda

Marle dijo...

Pues yo, siendo amante, celosa si que estaría. Afortunadamente mis celos siempre han terminado (luego de pucheritos) en muy buenos "términos".

A casi todos nos gusta ser deseados (y digo casi solo para no generalizar)..el problema no es que te quieras follar a más..es que termines cansado y no rindas la cuota (jajaja....que mentirosa y celosa yo si soy)

Mónica dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mónica dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mónica dijo...

Todos queremos ser protagonistas de la historia,
jugar a serlo es un poco absurdo, porque al final acaba mostrando quien no se es...

Todavía me choca leer que la llamas la que duerme contigo...
Como sois!!!

Besos

marieta dijo...

mmmmm, me gusta sentirme deseada y que me desnuden con la mirada. Pero procuro hacerlo cuando ni el "oficial" ni el querido con querida están cerca. Es mi secreto a tres bandas.... Y no, no todas las mujeres somos iguales querido, las tuyas aún utilizan el viejo truco de los celos.... Hay que ser más perra!!!

Amaranta dijo...

A ver Marieta que es que me está dando la sensación, no sólo por ti sino por otros comentarios de por aquí, que el hecho de que los hombres se fijen en una mujer se produce como respuesta a que nosotras hagamos o dejemos de hacer. Pues perdonadme que os diga que a mi me miran hasta recién levantada y con el pijama puesto. Que no digo yo que sea por guapa, lo mismo me miran por fea, pero está claro que mi capacidad de llamar la atención sobre los hombres no depende de mi consciencia sino de mi inconsciencia.

Fuego dijo...

El solitero te afecta en la mollera, eh guapetón?

marieta dijo...

Amaranta, querida, pues que suerte la tuya de este don natural. Yo qué quieres, me tengo que maquetear para que se levante alguna ceja y se deslice algún piropo. Y no hablaba de las mujeres en general, sino de una en particular, yo misma.

Amaranta dijo...

Pues Marieta hija yo si salgo con mi pareja me arreglo para él, no voy a ir hecha un adefesio. Pero eso no quita que si me miran es porque soy atractiva y con la cara lavada me miran exactamente igual. O lo mismo me miran por fea... que también puede ser, pero hija yo siempre pienso que si me miran es porque lo valgo.

Alma dijo...

Pues yo comprendo los celos. Cuando un hombre me gusta soy territorial y celosa, aunque no lo demuestre para que él no diga lo que has escrito aquí tú (pero lo siento y me cago en todo lo que se menea cuando me vacila y tontea y reacciono tonteando aún más yo con todo bicho que pase por allí). Es más, sé cuando se me ha pasado la tontura por un hombre porque desaparece esa sensación de territorialidad.