sábado, 3 de marzo de 2012

... Y el Marido Aporreó la Puerta

Un poco estresado del trabajo, decidí cogerme unas horas libres y hacer una visita a una antigua amiga, casada, y que siempre me dijo que no fuera a verla donde trabajaba, una pequeña localidad al norte de Madrid.

Como a veces me dan impulsos, me presenté sin previo aviso y sin saber lo que iba a ocurrir. Se llevó una gran sorpresa...

Me llevó a una sala sin ventanasy allí me practicó una mamada que me dejó sin habla...

Total, que le estuvimos dando un rato al tema y nos fuimos a tomar el aperitivo y a comer...

- Te dije que no quería que vinieras a verme donde trabajo

- Pues no parece que te haya sentado tan mal...

La botella de vino fue menguando...

A por las copas.

Durante las copas, mucho coqueteo pero ni un roce. Es un lugar donde se conoce todo el mundo y me sentía observado...

Ya de noche, me volvió a llevar a su lugar de trabajo. Es un local que está a pie de calle.

Ni corta ni perezosa, dio las luces, ni bajó las persianas, me sentó en un sillón, se puso de rodillas y...

- Hijos de puta, me cago en todo... Os voy a matar.

Cuando tú oyes esto, piensas. "Madre mía, otra vez no..."

Y recuerdas que en otra ocasión tuviste que huir en el maletero de un coche para salir airoso de una situación comprometida.

- Oye guapa, eso va por nosotros..?

- Que va, sólo va por mí...

Coño, le daba todo igual, ella seguía agachada... Como cojones me voy a concentrar en una situación así...

- Y si apagamos la luz? -. Dije

- No, ya no...

Pero vamos, que ni ella ni mi miembro se levantaban...

Dejamos que pasaran unos minutos, abrió la puerta y sólo comentó...

- Ya te puedes ir.

Al dirigirme al coche, miraba a todos los lados esperando ver a un marido y a sus amigos con bates de beisbol, azadas, yo que sé...

Y me perdí.

No había Dios que encontrara la puta salida del pueblo...

Dudé en preguntar a alguien, pero mejor que no... Por si acaso.

Cuando conseguí salir, empecé a reirme y aponer la música muy alta... Menos mal que tomé el día para desetresarme.

Tiene cojones.