Un poco estresado del trabajo, decidí cogerme unas horas libres y hacer una visita a una antigua amiga, casada, y que siempre me dijo que no fuera a verla donde trabajaba, una pequeña localidad al norte de Madrid.
Como a veces me dan impulsos, me presenté sin previo aviso y sin saber lo que iba a ocurrir. Se llevó una gran sorpresa...
Me llevó a una sala sin ventanasy allí me practicó una mamada que me dejó sin habla...
Total, que le estuvimos dando un rato al tema y nos fuimos a tomar el aperitivo y a comer...
- Te dije que no quería que vinieras a verme donde trabajo
- Pues no parece que te haya sentado tan mal...
La botella de vino fue menguando...
A por las copas.
Durante las copas, mucho coqueteo pero ni un roce. Es un lugar donde se conoce todo el mundo y me sentía observado...
Ya de noche, me volvió a llevar a su lugar de trabajo. Es un local que está a pie de calle.
Ni corta ni perezosa, dio las luces, ni bajó las persianas, me sentó en un sillón, se puso de rodillas y...
- Hijos de puta, me cago en todo... Os voy a matar.
Cuando tú oyes esto, piensas. "Madre mía, otra vez no..."
Y recuerdas que en otra ocasión tuviste que huir en el maletero de un coche para salir airoso de una situación comprometida.
- Oye guapa, eso va por nosotros..?
- Que va, sólo va por mí...
Coño, le daba todo igual, ella seguía agachada... Como cojones me voy a concentrar en una situación así...
- Y si apagamos la luz? -. Dije
- No, ya no...
Pero vamos, que ni ella ni mi miembro se levantaban...
Dejamos que pasaran unos minutos, abrió la puerta y sólo comentó...
- Ya te puedes ir.
Al dirigirme al coche, miraba a todos los lados esperando ver a un marido y a sus amigos con bates de beisbol, azadas, yo que sé...
Y me perdí.
No había Dios que encontrara la puta salida del pueblo...
Dudé en preguntar a alguien, pero mejor que no... Por si acaso.
Cuando conseguí salir, empecé a reirme y aponer la música muy alta... Menos mal que tomé el día para desetresarme.
Tiene cojones.